Para diseñar un currículo, conviene, en primer lugar, identificar las fortalezas y debilidades de cada persona.
Un estudio sincero de esta realidad resulta fundamental, para lo cual se recomienda conversar con colegas, jefes y amigos, porque ellos constituyen una buena fuente disponible para comprender cuál es la visión que tienen del postulante los demás.
Luego, es clave reunir esa información y buscar los rasgos comunes para tener una visión más amplia de lo que se proyecta y cómo puede plantearse en un currículo e insertarse mejor en el mercado laboral.
Otro recurso importante es investigar el mercado, para resaltar algún aspecto de la personalidad o habilidad cuando ésta sea integrada al currículo, que debe hacerse en forma atractiva y acorde con lo que se demanda.
Es importante señalar que con un currículo no se consigue trabajo, sino que entrevistas. Un currículo |
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advierte a los posibles empleadores que se está buscando empleo.
Lo que no puede faltar son los datos personales: nombre completo, dirección, teléfono, e-mail, Rut y estado civil. Tampoco los antecedentes académicos: educación básica, media y superior.
Es importante agregar los diplomas, pos-títulos y pos-grados; los antecedentes laborales, prácticas y trabajos, ordenados desde los más recientes hacia atrás. También debe indicarse y describir qué labores específicas se han desempeñado y las responsabilidades a lo largo de la vida laboral. Al mismo tiempo, no dejar de lado las publicaciones, conferencias e investigación. Pero todo esto debe ser conciso y en lenguaje directo. Las empresas buscan características específicas en sus candidatos y el exceso de palabras no agrega valor.
Las faltas de ortografía son inaceptables. Reflejan poco profesionalismo, escasa cultura y educación y ninguna consideración por el lector. |